¿Alguien sabe?
Hoy, Sábado, casi temprano (aunque con suficiente sueño). Con prueba en hora y media más, quería darme un gusto (¿o un lujo?) y tomé el primer colectivo en años. Se subió a mi lado una mujer, quizás señora, quizás señorita, sin anillos a la vista. No rica, sino linda. Podía ser mi prima, mi hermana, quién sabe.
Sólo nos acompañaba el chófer.
- Gracias, ¿cuánto le debo?
.- ¿Hasta dónde va, mi reina?
- Al centro, a Ahumada
.- mmm, serían mil cien.
- ... deme un segundito.
.- Ya
- ...eehhh, disculpe ¿tiene vuelto de veinte?
.- ¡Nooooo, pues!. Son las ocho y media y recién comencé la vuelta. No tengo, señora.
¿Notaron el cambio en el título de la dama debido al improbable pago? Una canallada, definitivamente. Yo aún no cancelaba los mismos mil cienes, y recién había encontrado a Manolito Rodríguez en el bolsillo. El día había comenzado mal media hora antes, y decidí que alguien, aunque no fuera yo, sí empezara bien su día.
······ Páguese todo de ahí -le dije al conductor, mientras le entregaba el billete de baja denominación y las monedas desde el asiento trasero. El tipo no cachaba una-
.- ... ¿cómo?
······ Páguese no más, alcanza para los dos
- No, espérame que debo tener sencillo aquí
······ Páguese. No se preocupe mi niña (¿mi niña?, ¿MI?, ¿NIÑA? maldita bendita costumbre)
- Pero...
······ No te preocupes, yo invito hoy día.
- Gracias, te pasaste
······ Jorgito
- Camila
Aunque difícil de creer, el viaje duró más de lo esperado, y contra lo esperado, nadie más subió.
Comprenderán que el repaso que pensé hacer antes de llegar a la Universidad fue sustituído por una charla infinitamente mejor. Amigos, compinches, compadres (¿o comadres?) de toda la vida sin saberlo. El chófer condujo con los oídos más atentos a nosotros que a la Cooperativa .
De repente caí en la cuenta de que Ahumada se avecinaba cual ola a la playa (cualquier playa).
- Pucha, ya tengo que bajarme
Se me ocurrió continuar otro día la conversación, como de costumbre, pero preferí que no. No me nació esta vez.
······ Que te vaya bien, un gusto. La pasé bien.
- Gracias por el viaje
...
Cerró la puerta y se dirigió hacia el mítico Paseo Ahumada (aunque temprano, noté que estaba el saxofonista que escucho cuando paso por allí). El carro arrancó y pensé que me largaría a reir, pero por segunda vez me engañé. El conductor me miró todo el resto del viaje por el retrovisor, pero no dijo nada. Me metí de lleno a leer la materia esos últimos diez minutos: intento fallido, casi con alevosía. No podía sacarme de la cabeza... ¿Conocen esos besos en los que los labios se posan sobre los tuyos? ¿Sin mucha presión, sino la suficiente para quitarte el aliento?
Mil cien pesos y un beso en el arqueo de esta noche. Definitivamente ese beso fue lo mejor del día, quizás del fin de semana.
Mañana, Domingo, a jugar básket casi temprano ... ¿alguien sabe si pasan colectivos hacia el Bosco?
