Saturday, October 29, 2005

¿Alguien sabe?

Hoy, Sábado, casi temprano (aunque con suficiente sueño). Con prueba en hora y media más, quería darme un gusto (¿o un lujo?) y tomé el primer colectivo en años. Se subió a mi lado una mujer, quizás señora, quizás señorita, sin anillos a la vista. No rica, sino linda. Podía ser mi prima, mi hermana, quién sabe.
Sólo nos acompañaba el chófer.

- Gracias, ¿cuánto le debo?
.- ¿Hasta dónde va, mi reina?
- Al centro, a Ahumada
.- mmm, serían mil cien.
- ... deme un segundito.
.- Ya
- ...eehhh, disculpe ¿tiene vuelto de veinte?
.- ¡Nooooo, pues!. Son las ocho y media y recién comencé la vuelta. No tengo, señora.

¿Notaron el cambio en el título de la dama debido al improbable pago? Una canallada, definitivamente. Yo aún no cancelaba los mismos mil cienes, y recién había encontrado a Manolito Rodríguez en el bolsillo. El día había comenzado mal media hora antes, y decidí que alguien, aunque no fuera yo, sí empezara bien su día.

······ Páguese todo de ahí -le dije al conductor, mientras le entregaba el billete de baja denominación y las monedas desde el asiento trasero. El tipo no cachaba una-
.- ... ¿cómo?
······ Páguese no más, alcanza para los dos
- No, espérame que debo tener sencillo aquí
······ Páguese. No se preocupe mi niña (¿mi niña?, ¿MI?, ¿NIÑA? maldita bendita costumbre)
- Pero...
······ No te preocupes, yo invito hoy día.
- Gracias, te pasaste
······ Jorgito
- Camila

Aunque difícil de creer, el viaje duró más de lo esperado, y contra lo esperado, nadie más subió.
Comprenderán que el repaso que pensé hacer antes de llegar a la Universidad fue sustituído por una charla infinitamente mejor. Amigos, compinches, compadres (¿o comadres?) de toda la vida sin saberlo. El chófer condujo con los oídos más atentos a nosotros que a la Cooperativa .

De repente caí en la cuenta de que Ahumada se avecinaba cual ola a la playa (cualquier playa).

- Pucha, ya tengo que bajarme

Se me ocurrió continuar otro día la conversación, como de costumbre, pero preferí que no. No me nació esta vez.

······ Que te vaya bien, un gusto. La pasé bien.

- Gracias por el viaje

...

Cerró la puerta y se dirigió hacia el mítico Paseo Ahumada (aunque temprano, noté que estaba el saxofonista que escucho cuando paso por allí). El carro arrancó y pensé que me largaría a reir, pero por segunda vez me engañé. El conductor me miró todo el resto del viaje por el retrovisor, pero no dijo nada. Me metí de lleno a leer la materia esos últimos diez minutos: intento fallido, casi con alevosía. No podía sacarme de la cabeza... ¿Conocen esos besos en los que los labios se posan sobre los tuyos? ¿Sin mucha presión, sino la suficiente para quitarte el aliento?
Mil cien pesos y un beso en el arqueo de esta noche. Definitivamente ese beso fue lo mejor del día, quizás del fin de semana.

Mañana, Domingo, a jugar básket casi temprano ... ¿alguien sabe si pasan colectivos hacia el Bosco?

Saturday, October 15, 2005

Me acuso de

Me acuso de saber ayer las noticias,
las novedades y las nuevas premisas.
De reír en las fotografías a conciencia,
de no tener más paciencia de la que tendría.


Me acuso de no querer fingir, ¿me refiero a cuál fingir?
De alargar el agotarme y demorar el cansarme,
de armar con legos mi hoy y mis luegos en el aire.


Me acuso de haber estado esperando
el momento propicio de comprar al jurado.
De saber cómo esta fianza evitar,
de aceptar y tomar la alternativa del diablo


Me acuso de no saber qué escribir, ¿o será no saber escribir?
De oir a la Reina y al Flaco calavera hasta acostarme,
de armar con legos mi hoy y mis luegos en el aire

Thursday, October 06, 2005

Me doy el piro

¿Será normal tamaña alegría,
será cobardía por una decisión tardía?
Un viaje sin ida ni regreso,
una pila de huesos que quedó en la lejanía.

Simplemente en calma una vida
en las manos de esta cofradía,
un réquiem superado incluso
antes del uso personal de esta capilla.

Ahora que la lluvia precipita,
que el sol ni se digna ni calienta.
Ahora que no llevo la cuenta
ni guardo tu recuerdo de bisutería.

Me cansé de las madrugadas en movimiento,
de la falta de viento bajo las estratos
de a rato y rato enviarte lo que siento.

Ni aplausos por el tiempo, mi futuro y tu Ama-Sama
Sólo un brindis por mi desempeño,
que ya satisfecho duermo en mi cama.